Descripción general
Una estrategia multinube permite a las organizaciones distribuir sus cargas de trabajo entre múltiples plataformas y proveedores en la nube. Esto ayuda a proporcionar flexibilidad a la hora de elegir la herramienta adecuada para cada trabajo. Al seleccionar el mejor servicio en la nube para cada tarea, los arquitectos de TI pueden aprovechar las fortalezas de cada proveedor, incluidas las capacidades personalizadas de hardware, software y servicio.
En un escenario multinube básico, las empresas simplemente utilizan diferentes servicios en la nube para diferentes fines, de manera similar a cómo un consumidor podría usar un servicio de transmisión de video de un proveedor y almacenamiento de fotos basado en la nube de otro, accediendo a ambos a través de su Internet doméstica. En un entorno multinube empresarial más avanzado, la integración permite que las aplicaciones que se ejecutan en diferentes nubes se comuniquen y compartan datos. Esto reduce la necesidad de duplicar datos entre servicios y ayuda a las organizaciones a utilizar el hardware, el software, los servicios y otras herramientas disponibles en cada plataforma para su mejor beneficio.
Dado que un enfoque multinube implica dos o más proveedores de nube, la gestión se lleva a cabo en varios niveles. Cada plataforma tiene sus propias herramientas de gestión y paneles de control, que permiten a TI supervisar, configurar y ejecutar granularmente dentro de ese entorno. Los equipos de TI supervisan el panorama general de una capa por encima de eso, y factores como el uso de recursos, el cumplimiento de políticas, la interoperabilidad y la optimización operativa son manejados idealmente por un sistema de gestión multinube.
Los sistemas multinube combinan servicios o cargas de trabajo de dos o más proveedores de nube para ayudar a las organizaciones a evitar la dependencia de los proveedores, maximizar el gasto y mejorar la resiliencia.
